Hace ya 13 años, visitamos por primera vez Trabensol, uno de los proyectos pioneros de cohousing sénior en España. Hace unas semanas, gran parte del equipo de Distrito Natural y sAtt Triple Balance volvió a recorrer sus espacios, comprobando la evolución de la comunidad durante este tiempo. Una visita que nos dotará de herramientas a la hora de acompañar a las hasta seis comunidades de cohousing sénior que tenemos en marcha.
Desde el primer momento, el edificio transmite paz y tranquilidad: montañas en el horizonte –se encuentra en Torremocha del Jarama, muy cerca de la Sierra Norte de Madrid-, un paisaje abierto y sereno, ideal para quienes buscan un envejecimiento activo en comunidad. La bienvenida de los propios cooperativistas nos recordó que Trabensol no es solo un edificio, sino un proyecto de cohousing sénior basado en la solidaridad, la colaboración y la autonomía. «Quisimos hacer un proyecto en el que nos sintiésemos como si no estuviésemos dentro de un edificio, queríamos aprovechar las vistas del entorno», explica uno de los convivientes.



Diseño pensado para una comunidad autónoma
El complejo está organizado alrededor de un núcleo central con jardín, conectado a los espacios comunes y a las viviendas privadas. Cada detalle refleja la experiencia de quienes habitan el proyecto. Los diferentes pasillos, por ejemplo, están pintados con colores distintos. «Las personas con pérdidas cognitivas, que son olvidadizas y pueden sufrir episodios de desorientación, se manejan mucho mejor con los colores», nos señalan.
Durante la visita conocimos viviendas totalmente personalizables, espacios comunes como gimnasio, piscina, salas de talleres y meditación, y jardines diseñados con criterios de accesibilidad y sostenibilidad. La gestión eficiente del agua mediante un aljibe y el aprovechamiento de aguas grises son ejemplos de cómo un cohousing sénior puede combinar confort, diseño y responsabilidad ambiental.



La gobernanza participativa es otro de los pilares del proyecto: los residentes asumen tareas y decisiones mediante comités, manteniendo un equilibrio entre autonomía, vida en comunidad y gestión compartida, aunque reconocen que los conflictos son inevitables. Aun así, su experiencia demuestra que la clave para la convivencia está en un núcleo cohesionado y mecanismos claros de resolución.
Hace 10 años, cuando visitamos por primera vez Trabensol, el proyecto sólo era una pequeña parte de lo que es hoy; un germen de ilusión que hoy se ha convertido en un referente para quienes buscamos e impulsamos otra forma de habitar y convivir. Nos emociona y enorgullece coger el testigo de aquellos pioneros que arriesgaron y cuyo éxito salta hoy a la vista.
Esta visita reafirma nuestra apuesta por una metodología propia de acompañamiento a comunidades de cohousing sénior, que aúna codiseño, participación activa, respeto por el entorno y sostenibilidad. Trabensol sigue siendo un ejemplo inspirador para todos los proyectos que acompañamos hoy y los que acompañaremos en el futuro.


